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  • Foto del escritor: Alexandra
    Alexandra
  • 27 sept 2020
  • 3 min de lectura


Estoy muy consciente de que quizás no soy la persona que debe / puede / tiene que hablar de esto, pero decidí ser la que lo escribe. Sin muchos rodeos, definamos “identidad”.



*según google*

Identidad: nombre femenino


Circunstancia de ser una persona o cosa en concreto y no otra, determinada por un conjunto de rasgos o características que la diferencian de otras.


En arroz y habichuelas, mi identidad es lo que me hace diferente de las demás personas. Puede que si preguntamos a nuestros allegados qué es (para ellos) lo que nos identifica, no sería nada de lo que imaginemos, porque nuestra identidad viene siendo lo que somos detrás de la cortina y lo que destila de nosotros sin tener que forzarlo. Identidad para mi puede ser la voz ronquita de un cantante, la cicatriz de una madre que tuvo su hijo por cesárea, las pecas que tenemos en los hombros por no utilizar bloqueador solar, y hasta los dientes viraditos que no nos gustan.


Me parece que nuestra identidad tambien puede ser lo que creamos y cómo pensamos. Las letras de una canción, la creatividad de nuestro arte, hasta la manera de expresarnos. Si esto fuera correcto... ¿Cuál es el empeño de usurpar la identidad de otros? ¿Porqué parecernos a los demás, en lugar de reforzar lo que nos hace únicos?








La vida de muchos parece ser perfecta en las redes sociales, pero no es real.



Creo que para muchos, la necesidad de hacer presencia en las redes sociales puede afectar cómo nos proyectamos; pero ojo... no porque fulanito se hizo un canal nuevo de YT enfocado en comedia quiere decir que ahora tu también lo tienes que hacer porque a el le va bien. Estoy segura que las ideas que tienes guardadas solo para ti y que muchas veces menosprecias pueden ser igual de exitosas que el nuevo proyecto de tu colega.


Ahora, entrando en nuestra vida personal, nosotros publicamos en las redes lo que nos da la gana, literalmente. No hay una restricción que me limite a que solo puedo compartir las cosas bonitas de la vida, lo publicamos porque queremos. Podemos entrar en el debate de cómo quiero exponerme o exponer mi contenido para que parezca que siempre estoy brutal, pero en general suelo ser muy abierta a las situaciones que me son prudentes compartirles, entiendo que Dios se glorifica en nuestras debilidades y circunstancias pero ese no es el punto de este escrito. No es lo mismo estar “inspiradx” a realmente ser una copia del producto original, sea cual sea. Hay una linea muy fina entre inspiración y usurpación.





Tienes una identidad en Cristo. El puede darte ideas frescas que sean de inspiración a los demás. Si tu propósito (en cada área de tu vida, incluyendo las plataformas de las redes sociales) es solamente darle la gloria a El y ser un vaso de bendición para otros, no necesitas parecerte a nadie. Si te asusta que te vean tal como eres recuerda que hay belleza en nuestra vulnerabilidad, y que siendo genuinos llegaremos mucho más lejos que portando una máscara.



«Muchos se sienten tan “poco” que buscan imitar a otros, porque es una vía muy fácil a tener “éxito”. Pero ser auténtico, aunque sea menos viable, menos fácil, te hace diferente, te identificaA. Mercado

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable.

1 Pedro 2:9: 9


 
 
 
  • Foto del escritor: Alexandra
    Alexandra
  • 10 nov 2019
  • 2 min de lectura

Hace casi un año atrás comencé a tener reacciones alérgicas a los mariscos, además de alimentos muy comunes en mi dieta como pollo, y todo tipo de carnes. Mientras buscaba información sobre lo que pasaba en mi cuerpo pude aprender un montón de cosas. Las reacciones alérgicas son un mecanismo de defensa del sistema inmunológico, es cuando rechaza o no tolera ciertas cosas y simplemente sigue “haciendo show” para eliminarlo del sistema. Es por eso que en el “allergy season” se nos salen las lágrimas sin querer, porque nuestro cuerpo está eliminando por medio de lágrimas todo lo que no tolera.





Mientras compartía con unas amistades en un restaurante de comida oriental, olvidé decirle al mesero que fuera cuidadoso al preparar mi comida dado a las alergias a los mariscos. Hasta que terminé de comer y pfft no podía respirar casi... es bien cool, no se los recomiendo. Este tipo de experiencias son los que llamamos papelón... jaja. Anyway... dado a estas alergias raras he dejado de comer carne y otros alimentos que pueden ¨trigger¨ mi sistema y resulte en otro papelón, sin embargo, sé que mi problema es más grande que alterar mi dieta de la manera en la que lo he hecho.



Estoy consciente de que mi problema no se trata de abstenerme de disfrutar de un churrasco (sangrando por la herida), aunque no está mal que lo haga. Hay un doctor especializado en alergias y simplemente por vaga, o por no sabes a qué más puedo ser alérgica no he ido.


Esto me lleva a pensar que muchas veces conocemos nuestra condición, sabemos cuán enfermos estamos, sabemos cuánto necesitamos ir a un doctor pero simplemente decidimos hacer todo por nuestra cuenta. Queremos hacer todo con nuestras propias fuerzas sabiendo también que en algún momento nos vamos a fatigar y cansar. No se trata de abstenernos solamente de aquello que sabemos que nos hace daño, hay un alergista esperando para atendernos.



Hay personas conscientes de su problema, conscientes de que hay alguien capaz de ayudarles, conscientes de su carga, que ya casi no pueden con el peso pero se resisten entregarla ante el mejor doctor, aún sabiendo que es el mejor doctor. Por otro lado, hay personas que no aceptan que su enfermedad es meritoria de un doctor. Pensamos que con cualquier benadryl (por mencionar un medicamento) pueden resolver el problema que queremos achicar pero realmente es más grande que eso. Recuerda que hay uno que ya pago por ti, que ya sufrió tu enfermedad y le quebrantó tu dolor. Déjalo en Sus manos, ten paz.


Ah! Y avísale al mesero que eres alérgico... a mi se me pasó 😆





Espero que leyendo esto alguien pueda reflexionar y decidir entregar la carga que tiene, carga que no es tuya, carga que no te pertenece y carga que no tiene potestad sobre ti.



Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Mateo 11 : 28

 
 
 
  • Foto del escritor: Alexandra
    Alexandra
  • 5 oct 2019
  • 3 min de lectura



Siempre fui muy introvertida y creo que eso sólo lo saben quienes me conocen por un periodo de 2 años o más. Sin embargo, llegaron a mi vida personas que hicieron que eso cambiara para bien (y no son solo las bellezas de las fotos). Dejé de ser tan callada y empecé a ¨speak my mind¨, a ser yo en público, a dejar la timidez a un lado. Ser introvertido no es malo, is quite good actually, te ahorras muchos papelones y creo que por eso soy tan papelonera ahora... pero I own it, también es parte de mi.




Llegó el momento de romper el cascarón y simplemente ser yo. Dejé de pensar tanto en mi y en mi imagen frente a los demás que automáticamente comencé a tener mi propia esencia. Algo contradictorio, pero ser quien soy se ve ligado directamente a lo que hago por los demás. Las amistades genuinas y sinceras no se buscan, esas Dios solo las trae y llegan en momentos super weird y al pasar el tiempo es que te das cuenta... ¨wow, qué mucho me bendice la amistad de tal persona¨. Es en momentos de dudas, incertidumbre, oscuridad, angustia, dolor, y un sinnúmero de circunstancias que nos damos cuenta de quienes siempre estuvieron ahí y no valoramos en el momento dado. Cuando llegan estos momento en los que vemos quienes son ¨real hasta la muerte¨, como dicen por ahí, es que apreciamos en realidad los pequeños detalles que estas personas hacen por nosotros. Mientras otros son nuestros amigos vamos aprendiendo a ser amigos.





Tener amigos y ser amigo son dos cosas muy diferentes. No todo se trata de recibir y tener, también debemos aprender a dar sin esperar nada a cambio. Es hermoso cuando tenemos a alguien que está para escucharnos en momentos difíciles, es un sentimiento muy bonito saber que puedes contar con alguien. Es también un feeling bien diferente cuando podemos ser nosotros ese amigo que los otros necesitan. Aprendamos a devolver el favor, recordando que todo en exceso es malo. El balance es la clave para relaciones saludables, pero ya es otro tema.




En nuestro diario vivir damos por alto las pequeñas cosas que los demás hacen por nosotros. No todo es en momentos difíciles, sé que en momentos de celebración y felicidad todos están pero observa bien quienes están en ambos. La palabra nos dice que ¨amigo hay más unido que un hermano¨ y cuán cierto es. Hay situaciones que atravesamos que a veces ni siquiera nuestro núcleo familiar conoce, pero ahí está ese amigo que Dios nos regaló. Aunque no tengas un amigo, como el que hemos descrito aquí, se amigo.




Sé ese amigo que ayuda a sanar, a restaurar, que seca lágrimas, que regaña cuando es necesario, que ve los errores pero los corrige con amor. Seamos para los demás esa persona que sin importar los errores y defectos no juzga, porque somos imperfectos y la gracia de Dios nos alcanza a todos. Se el amigo que en el insomnio decide levantarse a orar y pedir por los suyos. Seamos quienes celebran en la felicidad, los cumpleaños, las graduaciones y los éxitos; y también quienes acompañan en las pérdidas, los fracasos, las lecciones, los corazones rotos y las caídas. Tenemos el mejor amigo del mundo, seamos como Él.










Posdata: Si pusiera fotos con todos esos God-sent friends que tengo serían demasiadas, you guys know who you are and I am extremely thankful to have you.

 
 
 

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