SER AMIGO
- Alexandra

- 5 oct 2019
- 3 min de lectura

Siempre fui muy introvertida y creo que eso sólo lo saben quienes me conocen por un periodo de 2 años o más. Sin embargo, llegaron a mi vida personas que hicieron que eso cambiara para bien (y no son solo las bellezas de las fotos). Dejé de ser tan callada y empecé a ¨speak my mind¨, a ser yo en público, a dejar la timidez a un lado. Ser introvertido no es malo, is quite good actually, te ahorras muchos papelones y creo que por eso soy tan papelonera ahora... pero I own it, también es parte de mi.
Llegó el momento de romper el cascarón y simplemente ser yo. Dejé de pensar tanto en mi y en mi imagen frente a los demás que automáticamente comencé a tener mi propia esencia. Algo contradictorio, pero ser quien soy se ve ligado directamente a lo que hago por los demás. Las amistades genuinas y sinceras no se buscan, esas Dios solo las trae y llegan en momentos super weird y al pasar el tiempo es que te das cuenta... ¨wow, qué mucho me bendice la amistad de tal persona¨. Es en momentos de dudas, incertidumbre, oscuridad, angustia, dolor, y un sinnúmero de circunstancias que nos damos cuenta de quienes siempre estuvieron ahí y no valoramos en el momento dado. Cuando llegan estos momento en los que vemos quienes son ¨real hasta la muerte¨, como dicen por ahí, es que apreciamos en realidad los pequeños detalles que estas personas hacen por nosotros. Mientras otros son nuestros amigos vamos aprendiendo a ser amigos.

Tener amigos y ser amigo son dos cosas muy diferentes. No todo se trata de recibir y tener, también debemos aprender a dar sin esperar nada a cambio. Es hermoso cuando tenemos a alguien que está para escucharnos en momentos difíciles, es un sentimiento muy bonito saber que puedes contar con alguien. Es también un feeling bien diferente cuando podemos ser nosotros ese amigo que los otros necesitan. Aprendamos a devolver el favor, recordando que todo en exceso es malo. El balance es la clave para relaciones saludables, pero ya es otro tema.
En nuestro diario vivir damos por alto las pequeñas cosas que los demás hacen por nosotros. No todo es en momentos difíciles, sé que en momentos de celebración y felicidad todos están pero observa bien quienes están en ambos. La palabra nos dice que ¨amigo hay más unido que un hermano¨ y cuán cierto es. Hay situaciones que atravesamos que a veces ni siquiera nuestro núcleo familiar conoce, pero ahí está ese amigo que Dios nos regaló. Aunque no tengas un amigo, como el que hemos descrito aquí, se amigo.
Sé ese amigo que ayuda a sanar, a restaurar, que seca lágrimas, que regaña cuando es necesario, que ve los errores pero los corrige con amor. Seamos para los demás esa persona que sin importar los errores y defectos no juzga, porque somos imperfectos y la gracia de Dios nos alcanza a todos. Se el amigo que en el insomnio decide levantarse a orar y pedir por los suyos. Seamos quienes celebran en la felicidad, los cumpleaños, las graduaciones y los éxitos; y también quienes acompañan en las pérdidas, los fracasos, las lecciones, los corazones rotos y las caídas. Tenemos el mejor amigo del mundo, seamos como Él.
Posdata: Si pusiera fotos con todos esos God-sent friends que tengo serían demasiadas, you guys know who you are and I am extremely thankful to have you.











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